La malquerida

Manuel Penella

11, 14, 16*, 18 abril 2019

*didáctica

 

 
Teatre Martín i Soler
Drama lírico en tres actos. Música y libreto de Manuel Penella, basado en la obra homónima de Jacinto Benavente. Estreno: Barcelona, 12 abril 1935.

 

 

 

Dirección musical
Santiago Serrate

Dirección de escena
Emilio López

Escenografía
Nathalie Deana

Vestuario
Gabriela Salaverri

Iluminación
Sergio Gracia

Coproducción
Teatros del Canal
Palau de les Arts

Orquestra de la Comunitat Valenciana
Cor de la Generalitat Valenciana

Cantantes del Centre Plácido Domingo

La malquerida, tan querida como era, y fue la última.

Manuel Penella jugaba sobre seguro cuando elegía una obra tan consagrada y tan famosa como esta Malquerida, salida de la pluma del premio Nobel de literatura Jacinto Benavente. Poco le quedaba que hacer al músico y libretista, dado que la obra de teatro le ofrecía gran parte de la labor terminada. Muy comprometido sería revivir en 1935 el tremendo éxito cosechado por el dramaturgo en 1913 con este drama rural, no costumbrista, de tintes realistas y sociales, veristas, muy del gusto del Penella de El Gato Montés.

A diferencia de la citada ópera, el drama lírico La Malquerida nace con las formas de la zarzuela grande, abundante en recitados que conservan la calidad del original, la profundidad del trío protagonista -turbulento y oscuramente sexual- y enriquecida con la ligereza puntual de algunos personajes y sus números, además de la presencia del coro.

La labor de Penella, bendecida por el propio Benavente durante su proceso creativo, fue coronada por un resonante éxito en su estreno que se repetiría en México, donde este drama conocería su versión cinematográfica y, recientemente, su telenovela.

Acto I

Se celebra el compromiso de Acacia y Faustino. Las mujeres del pueblo comentan que Norberto, antiguo novio y primo de Acacia, le había sido infiel, lo que provocó el final de su relación. También murmuran sobre los celos que siente Acacia hacia Esteban, su padrastro. En la hacienda El Soto, Acacia muestra a su amiga Milagros las joyas que le ha regalado Esteban, mientras éste sale a acompañar a Faustino y a su padre, Eusebio. Regresan con la noticia de que Faustino ha sido asesinado por el camino. Las sospechas se ciernen sobre Norberto, debido a los celos.

Acto II

El pueblo está dividido entre quienes culpan a Norberto y los que creen que es inocente. El Rubio, un mozo que trabaja para Esteban, habla demasiado sobre el asesinato. Norberto visita a su tía Raimunda y madre de Acacia. Le confiesa que dejó de verse con su hija porque alguien le amenazó. También le habla sobre la copla de La Malquerida que cantan en el pueblo, que alude a su hija y a su marido [El que quiera a la del Soto, tiene pena de vida. Por quererla quien la quiere le dicen la Malquerida]. Raimunda llama a Esteban y le acusa de desear a su hija y del asesinato de Faustino.

Acto III

Norberto ha resultado herido en la casa de Raimunda. Acacia quiere que todo se sepa, pero Juliana, la criada, le advierte de que el odio que ella siente por Esteban puede interpretarse como amor. Esteban trata de huir, pero el Rubio le convence de que regrese a casa. Raimunda culpa al Rubio del asesinato y acusa a Esteban de estar sometido a su propio criado. Esteban le confiesa su locura por Acacia y Raimunda propone enviar a Acacia lejos del pueblo. Acacia se enfrenta a ellos tras escuchar la conversación y finalmente revela que ella también está enamorada de Esteban. Raimunda se enfurece, impidiendo la salida de Esteban, quien la hiere con su escopeta.

© Jaime Villanueva