Lecturas dramatizadas - Les Arts

Lecturas dramatizadas

Propuesta didáctica dirigida a alumnos de Enseñanza Secundaria Obligatoria (E.S.O.) y Bachillerato, que ofrece la posibilidad de aproximar y dar a conocer grandes obras de la literatura, en su versión traducida al castellano, que sirvieron como fuente de inspiración a diversos compositores en la creación de sus óperas.

Dom Karlos, Infant von Spanien

Friedrich Schiller

Escuela del Actor

Palau de les Arts Reina Sofía

14, 15 diciembre 2017 a las 11.00 h

16 diciembre 2017 a las 18.00 h (función familiar)

Aula Magistral

 

 

Precio de la actividad: 6,00 € por alumno

La Fosca

Parodia de la ópera “Tosca” en un acto y cuatro cuadros y medio, escrita en verso por Salvador María Granés

VER NOTAS

Escuela del Actor

Palau de les Arts Reina Sofía

24, 25 mayo 2018 a las 11.00 h

26 mayo 2018 a las 18.00 (función familiar)

Aula Magistral

 

Precio de la actividad: 6,00 € por alumno

NOTAS

La Fosca, parodia de la ópera Tosca de Salvador María Granés, escrita en verso en un acto y cuatro cuadros y medio, estrenada en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el 22 de diciembre de 1901, y en el Teatro de los Campos Elíseos de Bilbao, el 15 de enero de 1905, con intervención de los personajes de la ópera debidamente pervertidos y campanas y cohetes que no hablan, pero suenan.

La Fosca apenas aguardó el año de respeto preceptivo en el género de la parodia para nacer tras el estreno en España, en diciembre de 1900, de Tosca, de Giacomo Puccini, en el Teatro Real de Madrid.

Género genéticamente español vigente entre 1837 y 1918, la parodia teatral había surgido por reacción orgánica a la invasiva moda de la ópera italiana en los años románticos. Reacción orgánica, sí, porque su florecimiento fue fruto de la necesidad del mundo teatral español de sobrevivir como manifestación cultural, pero también de llenar el estómago de sus abnegados adalides: autores, músicos y actores.

Era la parodia cercana para el público más humilde y menos favorecido, tanto en el lenguaje como en el ambiente recreado a partir de las exitosas tramas de la lírica. La parodia trasladaba los mitos de ésta y los hacía mitos del día a día; replicaba el modelo original de éxito, pero ofreciendo su cara deforme; se servía de las armas del agudo ingenio para resaltar sin pudor lo artificioso y lo endeble, con una buena dosis de mal café y chismorreo de saloncito y total ausencia de todo refinamiento.

El meritorio éxito de sus creaciones, tan relacionadas en la cuestión práctica con el género chico y el teatro por horas, nos retrata un interesante contexto literario que, sin duda, abriría las puertas al surgimiento del esperpento de Valle-Inclán, cuyo sistema estético presentará personajes de supuesta nobleza original con el aspecto de la mueca vacía, la brutalidad de sus formas, a menudo, huecas y el ridículo de sus circunstancias.

Se reúnen todas esas características en La Fosca, una parodia de chulos, cantaoras flamencas, socialistas de cuño reciente y creídos anarquistas a los que persigue un mefistofélico policía.

Es Madrid, corre el año 1901. Es tiempo de nuevas ideas, cafetines y alquileres sin pagar.

Anselmo Alonso Soriano