Peter Grimes

Benjamin Britten

1, 4, 7, 10 y 13 febrero 2018
Sala Principal
 

 

 

 

Brumosa como la niebla que invade desde el mar las costas británicas, pero de apabullante hermosura. Así es esta historia de opresión y represión, de lucha entre un individuo y las masas en la que el marginado será un desalmado a fuerza de sufrir en el seno de una sociedad despiadada.

 

Dirección musical
Christopher Franklin

Dirección de escena
Willy Decker

Escenografía y vestuario
John Macfarlane

Iluminación
Max Keller

Coreografía
Athol Farmer

Producción
Teatro de la Monnaie

Cor de la Generalitat
Francesc Perales, director

Orquestra de la Comunitat Valenciana

Peter Grimes
Gregory Kunde

Ellen Orford
Leah Partridge

Balstrode
Robert Bork

Auntie
Dalia Schaechter

Sedley
Rosalind Plowright

Swallow
Ashley Holland

Ned Keene
Charles Rice

Bob Boles
Richard Cox

Hobson
Lukas Jakobski

Prólogo

La acción se desarrolla en una localidad pesquera de la costa oriental de Inglaterra. En presencia de todo el pueblo, el juez de instrucción interroga al pescador Peter Grimes acerca de la muerte de su grumete, que ha sido el segundo en fallecer a sus órdenes. Los lugareños desconfían del huraño pescador, que sólo cuenta con el apoyo de la maestra Ellen Orford, enamorada de él, pero el tribunal no encuentra pruebas de delito en la conducta de Grimes, aunque le prohíbe tener un nuevo grumete.

Acto I

Necesitado de ayuda para realizar su trabajo, Grimes decide tomar un nuevo grumete, eligiendo a John, un chico de la casa de caridad, por mediación de Ellen y en contra de los consejos de su amigo el capitán Balstrode. Lo recogerá por la tarde en el pub, donde su aparición es abiertamente desaprobada por los vecinos con un silencio acusador. Ellen y Balstrode interceden por el pescador, pero Grimes se marcha con John ignorando la actitud de todos y la misma furia de la naturaleza, que desencadena una terrible tormenta sobre el pueblo.

Acto II

Han pasado varias semanas, y los rumores sobre Grimes y su maltrato al nuevo grumete se acrecientan por el pueblo. Ellen habla con John y se preocupa al verle con las ropas desgarradas y con una herida en el cuello, por lo que discute con Grimes sobre su conducta con el muchacho. El pescador la trata con dureza y termina golpeándola, marchándose precipitadamente. Pero la escena la han visto varios vecinos, que encienden la ira del pueblo y van en busca de Grimes para castigarlo, dejando a Ellen lamentándose.

En la cabaña de Grimes, el pescador insta a John a salir inmediatamente de pesca, ambicionando una gran captura y soñando con un futuro junto a Ellen. De sus cavilaciones le saca el ruido de la gente del pueblo aproximándose en su búsqueda. Desconfiado y temeroso, decide huir con el grumete, que cae accidentalmente por un acantilado. A llegar los lugareños, sólo encuentran la cabaña vacía.

Acto III

Durante un baile, las sospechas sobre Grimes vuelven a crecer con la prolongada ausencia del pescador y su grumete. Cuando Ellen confirma a Balstrode que un jersey que éste ha encontrado en la playa era el que la maestra tejió para el muchacho, los vecinos se deciden a ir a cazar a Grimes.

A solas, Grimes se hunde en la locura mientras las voces amenazadoras de los lugareños se aproximan. Ellen y Balstrode encuentran al pescador, y el viejo capitán le convence para que adentre su barca en el mar y luego se hunda con ella, ante la desesperación de Ellen. Al amanecer, el pueblo retoma su actividad: llega la noticia de que un barco se está hundiendo en alta mar, pero al no poder divisar nada, la ignoran calificándolo de rumor infundado.