28/12/2018

El lago de los cisnes, en València… y en el séptimo arte

Es uno de los referentes de la cultura rusa y del repertorio actual de música clásica. Chaikovski, cuyo cuento de hadas más famoso, el ballet El lago de los cisnes, aterrizará en el Palau de les Arts de València, deja su huella más allá del teatro. El séptimo arte se adhiere a sus piezas para ilustrar escenas memorables. ¿En qué cintas puedes escuchar algunas de sus composiciones?

El ballet más icónico: El lago de los cisnes

La danse des petits cygnes, una deslumbrante pieza del archiconocido Lago de los cisnes, acompaña a Natalie Portman en Cisne negro (2010), de Aronofsky. A esta composición acudió Woody Allen para Scoop (2006) con el fin de ilustrar la relación de la pareja. El compositor está presente desde el inicio. No en vano, esta cinta arranca al ritmo de su Pas de deux.

Encontramos el Finale de la segunda escena en Ed Wood (1994), de Tim Burton, en la que también se introduce el exótico instrumento theremin. Antes, en 1932, Boris Karloff acaparó las miradas en La momia con los créditos iniciales al ritmo de esta partitura.

Mientras, Paul Newman y Tim Robbins se pusieron a las órdenes de Los Coen en El gran salto (1994) con el vals de El lago de los cisnes. También escuchamos sus notas en Billy Elliot (2000) o Cómo ser John Malkovich (1999).

Otro recurrente de Chaikovski: El cascanueces

Chaikovski consideraba que El cascanueces no fue una de sus obras más logradas. El cine le resta razón, pues sus melodías son mundialmente reconocibles gracias a Fantasía (1940), una de las películas de animación por excelencia de Walt Disney.

Danza de Chaikovski para representar las cuatro estaciones

La cinta recoge diferentes partes del ballet. Las hadas y los elfos depositan el rocío mientras observamos los colores del otoño y suena Danza del hada golosina. También se ve una pequeña seta bailar mientras se escucha la Danza china.

Después, las flores se posan sobre el agua con la Danza de los mirlitones, los peces bailan con la Danza árabe y las orquídeas, con la Danza rusa (Trepak). Termina el ciclo con la nieve y El vals de las flores. Hombres misteriosos (1999) se une al homenaje.

Quizá también hayas reparado en que la Obertura 1812 de Chaikovski aparece en Abajo el amor (2003), Volar por los aires (1994) o la revolucionaria V de Vendetta (2005).

Spielberg, Zemeckis y Minghella

Por su parte, Spielberg recurre al ballet La bella durmiente para Inteligencia artificial (2001). En Minority Report (2002) se oye la Sinfonía Patética (también, en la versión de Anna Karenina de 1996).

Otros realizadores fueron más rebuscados, rescatando piezas menos empleadas. Por ejemplo, la ópera Eugene Onegin aparece en El talento de Mr. Ripley (Anthony Minghella, 1999) con la voz de Plácido Domingo. También suena en Náufrago (Robert Zemeckis, 2000).

Y, por supuesto, James Bond

Asimismo, puedes conocer a Chaikovski de la mano de 007. ¿Te atreves a identificar la Obertura de Romeo y Julieta en Moonraker (1979)?

Escuchar piezas de Chaikovski en el cine multiplica el encanto de la película. El atractivo resulta mayor si asistes a su interpretación en directo. Visiona estos largometrajes y déjate seducir por la danza con la compañía de ballet de la Ópera de Astaná y la Orquestra de la Comunitat Valenciana dirigidas por Arman Urazgaliyev en València.