
Dirección de escena
Andrés Poveda
Ayudante de dirección
José Galotto
Creación y dirección de luchas
Carles Sanjaime
Percusión
Alejandra García
Creación y edición audiovisual
Iván Gallego
Coordinación de vestuario
Paula Baixauli
Voces en off
José Beltrán ( pesadilla)
Lorena Luján (interludio marino)
Producción ESAC
Helena Bosch
Producción
Palau de les Arts Reina Sofía
Escuela del Actor (ESAC)
REPARTO
Príamo / Ulises
José Galotto
Héctor
Juanan Lucena
Troilo / Áyax
César Tormo
Casandra
Helena Bosch
Paris
Javier Romero
Helena / Ana
Alejandra García
Agamenón
Jaume Ibáñez
Eneas
Miguel Seguí
Néstor
Nacho López Murria
Patroclo
José Beltrán
Aquiles
Paco Iváñez
Dido
Estela Muñoz
Prólogo
Coro de actores
Texto elaborado a partir de textos de William Shakespeare, Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo, Christopher Marlowe, Nahum Tate, Hector Berlioz y el anónimo "Ingenioso catalán", con nexos y fragmentos de Anselmo Alonso.
El emperador Augusto encargó a Virgilio un poema épico a mayor gloria del imperio romano. La consigna: identificar a Roma con su misión en el mundo y a Augusto con su protagonista, Eneas. En el año 30 a.C., Virgilio comienza a escribir su Eneida, pero el 21 de septiembre del 19 a.C. la muerte le sorprende en Bríndisi, en plena revisión de la epopeya inconclusa. Sólo por deseo del emperador Augusto se evitó que se quemara el manuscrito de la Eneida, condenada al fuego por el autor en sus últimas horas. Desde entonces, el poema fue el más estudiado en las escuelas del Imperio, así como a lo largo de la Edad Media, hasta quedar entronizado en la Europa cristiana por Dante, que hace de Virgilio su guía por el Purgatorio de su Divina Comedia. Posteriormente, los romanceros populares medievales, los renacentistas, los autores del teatro del Siglo de Oro y las revisiones literarias románticas han acudido a la fuente virgiliana y han destilado mil y una esencias de las vivencias de Eneas y de las epopeyas homéricas (de las que tan voluntariosamente bebe la Eneida). Troya, Casandra, Héctor, Cartago, Dido y las divinidades del Olimpo resucitarán con letras nuevas en manos de romancistas y comediógrafos como Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo, los valencianos Cristóbal de Virués y Guillem de Castro, los ingleses Christopher Marlowe, William Shakespeare y Nahum Tate, y tantos otros. Hector Berlioz, compositor romántico de raza, fue lector enamorado de la obra virgiliana desde su infancia: su mayor anhelo fue poner música a la gesta que animó su imaginación desde adolescente. Y así lo hizo: escribió para Les Troyens el texto y la música.
La lectura Troya y Cartago se inicia en la guerra troyana bien avanzada, y concluye con el suicidio premonitorio de la reina Dido de Cartago tras la partida de Eneas en busca de la prometida Italia. Roma es el destino, y nosotros sus herederos, fruto de aquellos imperios. Como quiso Augusto.

